FLORA  |  ORQUÍDEAS  |   INVERTEBRADOS  |   AVES  |   MICOLOGÍA  |   PAISAJES  |   VIAJES

miércoles, 20 de febrero de 2013

UN PASEO POR LAS BARDENAS REALES



El Parque Natural de las Bardenas Reales esconde un paisaje semidesértico que impacta
a pesar de su apariencia desnuda e inhóspita, esconde grandes valores naturales.
 


La Bardena Blanca, es la zona central del territorio y la más desértica.
Su relieve se caracteriza por extensas zonas llanas, profundos barrancos por cuyo fondo corren
los ríos estacionales y los rellenos de fondo de valle en los que sobresalen los cabezos.



Cuando el estrato inferior es de un material más blando o poroso se erosiona antes que
la capa superior, crea formas tan singulares como la del Cabezo de Castildetierra,
lugar emblemático del Parque Natural de las Bardenas Reales.
 


La erosión de sus suelos de arcillas, yesos y areniscas ha esculpido caprichosas formas creando
un mundo de apariencia casi lunar poblado de barrancos, mesetas planas y cerros solitarios.
 
Barranco y Castildetierra

Colores y testuras en un paisaje diferente.
 
La Raya y el Rayón, siluetas de las Bardenas. 
El perfil del horizonte se recorta con formaciones de estratos
 superpuestos de diferente dureza y permeabilidad al agua. 
 


La Bardena Blanca debe su nombre a la presencia de sales de blanquecinas
que se extienden por su superficie debido a la abundancia de yesos en su suelo.
 
El cierzo también se ha encargado de esculpir la piel de las Bardenas, creando paisajes dramáticos.
Vista de Piskerra.
 
Es un paisaje pseudoestepario esculpido a lo largo de millones de años a causa de la erosión.

2 comentarios:

  1. Impresionantes y bellísimas imágenes, Conchita. Te debiste sentir como en un sueño. Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Muy buen reportaje Conchita. Nunca he estado en las Bardenas Reales pero siempre las he tenido en en la mente.

    ResponderEliminar